
El término de potencia es uno de los conceptos asociados a la factura eléctrica, coste asociado a la potencia eléctrica que un consumidor tiene contratada con su compañía eléctrica. Este término es fijo y se paga independientemente del consumo de energía.
En GCEnergy, nos dedicamos a ayudarte a comprender los componentes de tu factura eléctrica, para que puedas optimizar tu consumo y costes. Aquí te explicamos los conceptos clave relacionados con la potencia eléctrica contratada.
Potencia eléctrica contratada
La potencia eléctrica contratada es el valor que acuerdas con tu compañía eléctrica basada en la suma de las potencias de los aparatos eléctricos que utilizas en tu hogar o empresa. Cuantos más dispositivos eléctricos tengas funcionando simultáneamente, mayor será la potencia que necesitas contratar.
Término de potencia
El término de potencia es un componente fijo de tu factura eléctrica y se calcula de la siguiente manera:
Término de Potencia (€) = Potencia Contratada (kW) × Precio del Término de Potencia (€/kW y mes )× Número de meses facturados
Este término permanece constante en tu factura si tienes un limitador de potencia o un interruptor de control de potencia (ICP) instalado.
Maxímetros y registro de potencia
Para tarifas con más de 15 kW de potencia contratada, y en algunos casos para potencias menores, se utilizan maxímetros para registrar la potencia máxima demandada en intervalos de 15 minutos durante el periodo de facturación.
Fórmulas de facturación según el R. D. 1164/2001
La normativa establece cómo se debe facturar la potencia máxima demandada:
- Dentro del 85-105% de la potencia contratada: La potencia a facturar es la potencia registrada.
- Superior al 105% de la potencia contratada: La potencia a facturar es el valor registrado más el doble de la diferencia entre el valor registrado y el 105% de la potencia contratada.
- Inferior al 85% de la potencia contratada: La potencia a facturar será el 85% de la potencia contratada.
Recomendaciones de GCEnergy
Te recomendamos mantener optimizada tu potencia contratada y realizar una revisión anual de la misma, especialmente si cambian tus patrones de consumo. Esto puede ayudarte a evitar costos adicionales y garantizar que estás pagando solo por lo que realmente necesitas.


