¿Qué pasa con la energía solar que no autoconsumo?

La instalación de paneles fotovoltaicos permite generar tu propia energía para el autoconsumo. Sin embargo, por muy bien que esté dimensionada y optimizada la instalación, siempre cabe la posibilidad de que haya horas o días determinados en los que genere más energía de la que estás demandando. Por tanto, te interesará saber cómo sacarle rendimiento a esa energía solar sobrante. Para ello, existen 2 opciones, las cuales vienen condicionadas por la potencia nominal de la instalación.

  • Compensación simplificada de excedentes: La cual resulta ser la más frecuente ya que es posible gestionarla para todas aquellas instalaciones inferiores a 100 KWn de potencia, previa autorización de la distribuidora, exceptuando aquellas inferiores a 15 KWn tan sólo tienen que informar a la misma del vertido, y por tanto su tramitación resulta sencilla y rápida. En este caso, el cliente podrá contratar con su comercializadora la venta de dicha energía en diferentes modalidades. Ya sea a través del pago o compensación en factura de esos KWH sobrantes por un precio fijo o variable según Pool, o a través de algún mecanismo de compensación como puede ser una “batería virtual”.
  • Compensación a través de operador del mercado: este modelo es el único posible para aquellas instalaciones superiores a 100 KWn de potencia. En este caso hay que evaluar en profundidad dicha posibilidad, ya que requiere darse de alta como productor de energía según los requerimientos de la CNMC, además de tener la capacidad para operar en los mercados diarios e intradiarios de OMIE, ya sea de forma directa o a través de un operador autorizado, lo que presenta una cierta complejidad en cuanto a trámites. Por ello, en la práctica, esta opción queda casi reducida a aquellas empresas con cogeneración, ya que ya disponen de gran parte de las autorizaciones y herramientas necesarios.

Qué pasa con la energía solar que no autoconsumo

Así funciona la compensación simplificada de excedentes

La solución más común es la compensación simplificada de excedentes. Se presenta como la más utilizada por los autoconsumidores eléctricos para obtener un rendimiento a la energía solar sobrante. Su funcionamiento es el siguiente:

  • El excedente generado se acaba trasladando a la red.
  • La comercializadora compensará la energía sobrante de manera económica en el recibo de la luz. Cada kWh que se libere a la red de distribución se remunerará al precio acordado y se descontará del consumo a red que tengas en tu factura eléctrica.

Cómo solicitar la compensación de excedentes

Si tienes interés en adherirte a la compensación simplificada de excedentes lo tendrás muy sencillo. Tan solo debes seguir cuatro pasos.

  1. Contrata la colocación de paneles solares con un técnico autorizado.
  2. Será preciso que legalicen la instalación y para ello es preciso que lo pongas en conocimiento de la Comunidad Autónoma correspondiente, organismo que dispone de las competencias.
  3. El organismo autonómico se ocupará de facilitar esos datos de la instalación fotovoltaica a la empresa distribuidora eléctrica de la zona, que a su vez procederá a notificar a la comercializadora con la que se tenga contratado el suministro a red.
  4. Una vez que la instalación esté ya registrada, la comercializadora se pondrá en contacto con el cliente para confirmar los datos proporcionados, sobre todo en lo que se refiere a tipos de autoconsumo, CAU y potencia instalada.
  5. Por último, se procede a realizar la formalización contractual con la comercializadora para que ésta proceda a compensar en cada factura los excedentes generados.


Qué pasa con la energía solar que no autoconsumo

Desde que arranca la solicitud de legalización hasta que se empieza a disfrutar de la compensación pueden llegar a transcurrir entre un mes y seis meses, aproximadamente. Todo quedará condicionado a la parte de legalización en industria de cada comunidad autónoma.

Relacionado:  Demanda península de energía en febrero del 2018

¿Cómo funciona la venta de excedentes sin compensación?

El modelo de autoconsumo con excedentes sin compensación también trabaja con el vertido de la energía sobrante de la instalación fotovoltaica a la red eléctrica. Sin embargo, en este sistema no existe la compensación en forma de rebaja en la propia factura de la luz. La energía que no se consume se venderá a la comercializadora.

Existen dos opciones para acogerse a esta modalidad. Por un lado, se puede formalizar un acuerdo de representación en el mercado con algún representante de mercado, como una comercializadora para la venta de ese excedente y darse de alta como productor en el Registro de Instalaciones de Producción de Energía y gestionarlo directamente en el mercado. Para ello habrá que ajustarse a los requerimientos del operador del sistema.

Los beneficios que se obtengan habrá que declararlos a la Agencia Tributaria pagando sus correspondientes impuestos. Además, tendremos que contar con la pertinente licencia de actividad por parte del ayuntamiento, obtener el CNAE de productor para la empresa asociada a la instalación.

¿Cuál es la opción más ventajosa para compensar el excedente?

De entre estas dos opciones será preciso reparar en el tipo de instalación para conocer cuál puede ser la más rentable desde el punto de vista económico.

Cuando se trate de una de carácter residencial o de un pequeño negocio, donde el consumo energético es más regular, la compensación del excedente se presenta como lo más interesante para rebajar la factura. Por otra parte, si nos encontramos con una instalación industrial de más de 100 kW nominales que soporta paradas de días, semanas o meses, es posible que nos beneficie la opción de comercializar los excedentes y darnos de alta como productores de energía. Eso sí, previamente habrá que realizar números ya que si no fuera interesante siempre podremos optar por tener una instalación sin vertido a red.

¿Te gusta este artículo?
Share on Facebook
Share on Twitter
Share on Linkdin
Share on Pinterest