¿Qué tipos de placas solares existen?

Las diferentes placas solares recurren a los rayos del sol para la producción de energía. En base a su funcionamiento habría que distinguir entre tres tipos: las placas solares térmicas, las fotovoltaicas y las híbridas. A modo de introducción, las primeras se encargan de generar calor, las segundas de electricidad, mientras que las híbridas tienen la capacidad de combinar las dos opciones.

Cualquiera de estas alternativas consigue dotarnos de una energía limpia y sostenible y además a unos precios mucho más competitivos. Desde la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) hacen hincapié sobre todo en la existencia de dos clases de placas solares. Por un lado, las que producen calor, que reciben el nombre de captadores solares térmicos; y por otro los que generan electricidad, que se les conoce como paneles, módulos o placas solares.

Los paneles solares térmicos se suelen emplear principalmente para el agua caliente sanitaria de una casa o negocio, para la calefacción o también para producir calor de un fluido industrial que llega hasta los 400 grados. Por su parte, los paneles fotovoltaicos se encargan de la generación de electricidad, por lo general para el autoconsumo, ya sea en viviendas o comercios.

Resulta complejo hacer una comparación entre estas dos opciones, básicamente porque tienen aplicaciones distintas. En ese caso, sí todavía cuentas con algún tipo de duda puedes recurrir a las placas híbridas que pueden realizar las dos funciones al mismo tiempo. Al panel fotovoltaico se le uniría un circuito de fluido en la zona posterior que se encargaría de captar calor del panel, permitiéndonos obtener esa doble función de tener calor y electricidad con un solo equipo.

A continuación detallamos un poco más en profundidad el funcionamiento de estos tres tipos de placas solares

tipos de placas solares

Placas solares fotovoltaicas

Las placas solares fotovoltaicas, como señalamos con anterioridad, se ocupan de generar electricidad, y dentro de esta modalidad hay que diferenciar entre tres variantes: monocristalinas, policristalinas y amorfas.

  • Los paneles hechos con células monocristalinas son los más duraderos y los que ofrecen un mayor rendimiento a largo plazo. Como es lógico, su precio también será más elevado, pero compensará la inversión.
  • Los de células policristalinas están hechos a partir de silicio metalúrgico, por medio de procesos de solidificación menos profundos en comparación con las monocristalinas. El desarrollo de estos cristales de silicio no pueden controlarse, por lo que acaban generando diferentes estructuras cristalinas que dan lugar a la fabricación de lingotes rectangulares que permiten la posterior creación de las celdas fotovoltaicas. Su coste es más reducido, aunque también ofrece un rendimiento más bajo en comparación con la variante anterior.
  • Células amorfas: este tipo de paneles no se fabrican con células individuales, sino en forma de bandas continuas y carece de forma cristalina. La potencia se va rebajando con el paso del tiempo, por lo que requiere de un mayor mantenimiento. Es raro encontrarlos en la actualidad en el mercado.
tipos de placas solares

Placas solares térmicas

Los paneles térmicos se pueden distinguir según la temperatura de funcionamiento de los colectores, que son los responsables de absorber los rayos solares y convertirlos en energía térmica. Hay tres tipos de colectores, como te detallamos a continuación.

  • Colector de baja temperatura: llegan a alcanzar los 50ºC y se emplean sobre todo para el agua caliente sanitaria y la calefacción.
  • Colector de media temperatura: guardan bastantes similitudes con los anteriores, con el añadido de que le suman una cubierta transparente que consigue evitar la fuga de calor del panel. De esta manera se consiguen hasta los 90ºC.
  • Colector de alta temperatura: en este caso se llegan a alcanzar los 150ºC y se emplea mayoritariamente para la producción de vapor para mover turbinas que contribuyen a la generación de electricidad. Entre el colector y la cubierta que incorpora el anterior tipo se le incorpora otra cubierta que consigue crear vacío entre ambas.

Paneles solares híbridos

Los paneles híbridos son una combinación de los dos modelos anteriores, en donde se mezclan las características de un panel fotovoltaico con las de uno térmico, consiguiendo así electricidad y calor a la vez.

Todavía continúa siendo un tipo de panel desconocido para muchos, aunque en los últimos años ha experimentado una constante evolución que le convierte en una propuesta de lo más interesante. Una de sus grandes ventajas es que permite la disminución del espacio para sacarle provecho a la energía solar, ya que en un solo panel se aglutinan los dos modelos.

Está pensado principalmente para aquellos sitios en donde además de requerir el agua caliente sanitaria, también se cuente con un espacio muy limitado en cubierta, como puede ser el caso de una piscina climatizada, un hotel o una residencia. Cualquiera de estas propuestas que te acabamos de presentar te permitirá conseguir una energía sostenible, además de facilitarte a un precio más ajustado si se compara con los métodos convencionales.

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